Poema global a nuestra amistad.

La globalización está presente en casi todos los aspectos de nuestra vida. Podría llegar a decirse que en todos, ¿no? El amor por Internet y que las naranjas del super no sean valencianas, me hace creer que poco queda en nuestras vidas que haya permanecido imperturbable ante el ataque de este fenómeno. Todo es global y todo está al alcance de todos, solo el dinero nos espera en el puesto fronterizo entre nuestros deseos y nosotros mismos. El mundo entero está en venta y solo hay que extender la mano con unas monedas en la palma, para cerrar el puño y agarrando lo que necesitamos.
Vuelvo a estar hablando de lo que no se. Solo se que soy conciente de ello y aún así lo hago. Lo hago gracias al fenómeno del que hablo sin saber. Porque él existe, estas líneas insulsas cargadas de ignorancia, llegan a tu lejano y desconocido monitor. Ahora nos conocemos, tú sabes quien soy y una base de datos me cuenta quien eres tú y que has venido buscando. Estoy encantado de conocerte. Estas líneas son más tuyas que mías y a no ser que le estés robando el wifi al vecino, estas pagando por ellas y te pertenecen. Gracias por estar aquí. Puedes regresar por más cuando quieras. En este mundo global con el precio de venta al público y la fecha de caducidad colgándole de una etiqueta, nos quedamos los unos a los otros y nos quedamos a tiro de tecla. El mundo es global, pero es nuestro.